PREVIEW
... > El suelo ya no era suelo.
No crujió.
No tembló.
Respiró.
Los cristales emergieron de los lados como si brotaran de un plano más antiguo. No fueron reflexiones. Eran presencias. Fragmentos de sí mismo congelados en estados que no recordaba haber vivido... pero que lo reconocían.
El cielo no existía.
Sólo un abismo vertical de espejos rotos, flotando como palas que sostenían el aire. Cada uno mostraba versiones distorsionadas de sí mismo: un niño a ...
YOU MAY ALSO LIKE





























